Es verdad... no estuve ahí todas las veces que me necesitaste...
Pero aún en la ausencia, tu fuiste mi única mujer.
Debido a mis convicciones solo pude entregarte un poco de mi cuerpo...
pero todo el tiempo fué realmente tuyo y de nadie mas.
Quizás no fuí el novio perfecto, tal vez me faltó intentar nuevas cosas...
pero procuré y logré exitosamente ser solo tuyo.
Y si tu no hubieras sido lo que yo esperaba... o si tu no me llenabas...
por amor, por respeto y por fidelidad, primero hubiese dado término permanente a nuestra relación, antes de haberte traicionado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario